OCTAVIO GUZMÁN: EL POLITIQUERO QUE TIENE SECUESTRADO AL CAUCA

Octavio Guzmán no gobierna el Cauca. Lo administra como feudo personal. Llegó en 2023 de la mano de Elías Larrahondo y de la misma maquinaria que juró renovar. Resultó peor: un burócrata clientelista más refinado y más voraz que su antecesor.

Su único discurso es pedir plata a Bogotá y victimizarse. Cada masacre, cada bloqueo, cada crisis de salud o de vías se convierte en show mediático. Mientras posa de víctima, los recursos de la Gobernación se van en politiquería para el Congreso 2026.

Impuso tres candidatos a la Cámara: uno por el Liberal, otro por Alianza Verde y uno por Circunscripción de Paz. Contratos de prestación de servicios y placas huella compraron conciencias de líderes, presidentes de JAC y de cualquiera que pusiera precio a los votos de las comunidades.

El Cauca sigue en el abandono. Vías destrozadas, hospitales sin insumos, veredas sin Estado. Guzmán politiquia y negocia con la plata pública. Para 2027 ya se habla de que toda la maquinaria de la Gobernación se pondrá al servicio del sucesor que él elija.

No es gobernador. Es un operador electoral con presupuesto departamental.

LaRealidadDelPueblo

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