Precandidatos a la gobernación del Cauca con un pasado cuestionado
Miller Hurtado y Maribel Perafán ya suenan para 2027. Antes de hablar de “cambio”, el Cauca debe mirar sus expedientes.
Miller Miguel Hurtado Muñoz, exalcalde de La Sierra y hoy en el gabinete departamental, no llega limpio. En 2014 la Procuraduría le formuló pliego de cargos por no vigilar cuatro contratos de vivienda rural por $1.264 millones: 213 familias esperando techo y obras que no se cumplieron. Falta calificada como gravísima. En 2021, siendo alcalde, la Fiscalía lo acusó de violencia intrafamiliar agravada. El 26 de abril agredió a su compañera permanente: trauma en el ojo, golpes en rostro, nariz y espalda, incapacidad de 20 días. Los maltratos, según la investigación, venían de un año atrás. El juez le impuso tratamiento terapéutico y medidas de protección. Quien no garantiza respeto en su casa ahora pretende gobernar un departamento.
Maribel Perafán Gallardo, dos veces alcaldesa de Timbío, secretaria de Gobierno y exgerente de la Licorera del Cauca, arrastra otra mochila. En Timbío la denunciaron por contratos sin requisitos y peculado por destinación diferente. En 2021 insistió en un crédito de $4.000 millones mientras otro préstamo previo seguía sin ejecutar. En la Licorera, la Contraloría halló un presunto detrimento de $1.723 millones por una “exportación” de aguardiente a Panamá que no cumplió registro sanitario, etiquetado ni idoneidad del cliente; el licor habría terminado en el mercado negro. El expediente PRF-10-25 incluye embargo preventivo de un inmueble suyo. La auditoría suma hallazgos fiscales por más de $3.600 millones. Aun así la devolvieron a Secretaría de Gobierno. Ahora renuncia y suena para la Gobernación.
Dos nombres, dos carpetas abiertas y un mismo patrón: el poder recicla a quienes ya fueron investigados. El Cauca no puede entregar la Gobernación a quienes dejaron deudas, denuncias y víctimas a su paso.
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