¿LA POSESIÓN MÁS CARA DE LA HISTORIA? CRITICAN DERROCHE DE ABELARDO

La controvertida decisión de trasladar la ceremonia de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, al departamento del Cauca ha encendido las alarmas en el país por el exorbitante incremento en el uso de los recursos públicos. Lo que sus defensores intentan presentar como un gesto simbólico, diversos sectores y analistas lo catalogan como un capricho logístico innecesario y un grave costo para las finanzas del Estado.

Un gasto que se dispara a cifras récord

Mientras que la posesión presidencial del año 2022 tuvo un costo aproximado de $2.400 millones de pesos, trasladar toda la infraestructura institucional fuera de Bogotá llevaría el presupuesto a niveles nunca antes vistos. Aunque no se ha presentado un desglose oficial por parte del equipo del mandatario electo, estimaciones de expertos señalan que el despliegue de seguridad, transporte y logística en el Cauca elevaría la factura a un rango de entre $4.300 y $14.000 millones de pesos.

El desproporcionado incremento presupuestal se debe al traslado de cerca de 300 congresistas, delegaciones internacionales, cuerpo diplomático y el reforzamiento masivo de esquemas de seguridad en una zona con complejas dinámicas de orden público.

Cifras clave del debate:

  • Costo posesión 2022: ~$2.400 millones
  • Proyección en el Cauca: Hasta $14.000 millones (casi 6 veces más)
  • Votación en Senado: 55 a favor, 32 en contra

Dudas sobre seguridad y viable logística

Más allá del impacto económico, congresistas de la oposición e integrantes de la Mesa Directiva del Senado han advertido sobre la improvisación del evento. Señalan que a pocas semanas de la fecha limite no existen condiciones de seguridad totalmente garantizadas ni la infraestructura adecuada para albergar un acto de tal magnitud sin desproteger otros territorios del país.

Tras su aprobación en el Senado con 55 votos a favor y 32 en contra, la propuesta deberá ser debatida en la Cámara de Representantes. Entre tanto, crece la indignación ciudadana frente a la falta de austeridad y el uso indebido de los impuestos de los colombianos en un evento marcado por la ostentación.

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