Antioquia: de nación paramilitar a semilla de cambio.
La nación paisa ha sido históricamente la cuna del paramilitarismo en Colombia. Fue en Antioquia donde nació la idea de armar grupos que terminaron masacrando campesinos y líderes sociales. Desde la Gobernación de Antioquia se impulsaron las Convivir, y el hombre que las promovió llegó a la Presidencia dejando un saldo trágico: cerca de 10.000 personas asesinadas por la fuerza pública en el escándalo de los falsos positivos.
Esta es también la tierra que ha votado mayoritariamente por la derecha colombiana durante décadas. Un bastión conservador que ha sostenido el poder tradicional.
Pero algo está cambiando. En las últimas elecciones, el 33% de los antioqueños votó por opciones progresistas. No es mayoría, pero sí una señal clara de que una nueva generación no quiere más la derecha criminal en el poder.
Si Antioquia cambia, Colombia cambia. Por su peso demográfico, económico y político, cuando el departamento más importante del país rompa con su pasado de violencia y autoritarismo, se abrirá una verdadera posibilidad de paz para toda la nación.
Antioquia tiene la palabra.










