Entre atenciones a medios aliados y discursos de despedida, el alcalde encargado anunció su salida del cargo antes del 26 de este mes, despertando críticas sobre un presunto uso de la administración para impulsar su candidatura.
Gran revuelo y debate político se vive en los corrillos del Parque Caldas tras el anuncio oficial de la renuncia de Edwin Muñoz a su dignidad como alcalde encargado. Durante un agasajo privado ofrecido a medios de comunicación afines a la administración municipal —evento donde abundaron regalos, objetos institucionales y muestras de afecto—, el funcionario aseguró que antes del 26 de este mes pasará a ser “un ciudadano más”, quedando supuestamente sin poder de mando ni injerencia en las decisiones del municipio.
Sin embargo, asistentes al evento, analistas locales y diversos sectores políticos coincidieron en señalar que la emotiva puesta en escena de despedida no responde a un retiro definitivo de la vida pública, sino al arranque estratégico de su aspiración a la Alcaldía por voto popular, buscando consolidar una candidatura con peso propio tras su periodo en calidad de encargado.

Cuestionamientos ciudadanos y el panorama electoral
La jugada política de Muñoz deja sobre el tapete serios interrogantes entre la ciudadanía y los sectores comunitarios sobre el balance real de su gestión al frente de la administración municipal. Diversas voces cuestionan si la opinión pública evaluará de manera crítica los aciertos y falencias de su paso por el cargo o si, por el contrario, prevalecerá el silencio entre contratistas y sectores vinculados por temor a perder sus puestos de trabajo.
La salida del mandatario encargado abre de manera anticipada la carrera por la Alcaldía en el territorio. Mientras la administración intenta mostrar el hecho como un cierre de ciclo institucional, la oposición y veedurías locales señalan que se trata del primer capítulo de una campaña ya cantada, avivando la discusión sobre la ética en el uso de eventos y recursos públicos para la proyección electoral.









