Opinión “Todos contra ‘Ñoño’, mientras Quico se oculta en la vecindad”

Después de una estadía por fuera del país, volví a Montería. No conocía muchos municipios de Córdoba ni mucho menos Sahagún. La primera vez que llegué a este municipio fue hace 4 ó 5 años aproximadamente cuando lideraba las Juventudes del Centro Democrático, capítulo Córdoba. Al llegar al parque principal de esta localidad, sucedió una cosa que jamás olvidaré, fuimos increpados por ciudadanos molestos con Álvaro Uribe Vélez por este hacer un show y satanizar la mermelada.

Por: José Larrarte Guzmán

Twitter: @JoseRLarrarteG

En las pasadas elecciones a Congreso, el departamento de Córdoba colocó las dos fichas más votadas en el Congreso de la República: el Senador Musa Besaile con 145.000 votos y Bernardo Elías, ‘El Ñoño’ con 140.000 votos. A raíz de ese golpe a las élites electorales capitalinas, se ha adelantado una campaña de sesgo mediático en contra de estos Senadores de ‘provincia’, y no en contra de la mafia electoral situada en la Capital del país que como dice un amigo, esa es la más “brava” que cualquiera otra. Los Senadores Bernardo Elías y Musa Besaile han sido caricaturizado como los “Ñoños” y como una especie de ‘ogros’ políticos. Miremos estos hechos desde otro ángulo. Aquí comienza esta historia:

En días pasado la Contraloría General de la Nación destapó el ‘Cartel de la Hemofília’, uno de los tantos escándalos de la Administración Departamental pasada bajo el mando del exgobernador Alejandro Lyons. A raíz de la amplia audiencia que ha acaparado este vergonzoso caso de corrupción en nuestra comarca, al instante los medios nacionales y personas generadoras de opinión por las redes sociales apuntaron inmediatamente como flechas en tiempos de batallas indígenas al Senador Bernardo Elías, que para nadie es un secreto fue uno de los ‘descabezados’ como socio de la Administración del exmandatario Lyons.

Ante estas acusaciones, como el Derecho en Colombia lo garantiza, el Senador Bernardo Elías se defendió concediendo declaraciones al portal LaSillaCaribe, indicando básicamente “no conocer a los representantes de las IPS cuestionadas, y vas más allá señalando que si el exsecretario de Salud Departamental, Alfredo Aruachan (miembro de la ñoñomanía), deberá responder por sus actuaciones, y serán las autoridades que determinarán si el exfuncionario tuvo o no responsabilidad en este vergonzoso hecho de corrupción”, puntualizó Bernardo Elías a LaSillaCaribe. Y voy con más:

¿Cortina de Humo?

Así, al buen estilo de un expresidente colombiano (AUV), a raíz de la amplia connotación del llamado ‘Cartel de los Hemofílicos’, la directora del Hospital San Jerónimo de Montería, Luz Patricia Sánchez, y un grupo de asesores, salieron a medios de comunicación a denunciar una supuesta presión burocrática que estaría accionada por el Senador Bernardo Elías, según ellos. A raíz de los informes dados a conocer por la Contraloría Departamental, sobre el pésimo manejo de la E.S.E hospital San Jerónimo, la directora desestimó estos hallazgos afirmando que eso era retaliación política y es allí donde yo me pregunto: ¿será que cualquier decisión de tipo penal, administrativo o fiscal tomada por algún ente de Control en Córdoba es persecución política? Como no, así como dicen en Venezuela, cógeme ese pasa palo en los diente. Es realmente desgastante que cualquier funcionario o servidor público que esté inmerso en una investigacion en Córdoba, diga que todo resultado de una investigación o auditoría en su contra sea por persecución política. Más bien porque, la directora del ente hospitalario, responde con claridad, las graves denuncias hechas por dos periodistas que alertaron sobre los malos manejos dentro de la E.S.E del Hospital San Jerónimo de Montería, organismo que comentan, está tomada en la actualidad por un Representante Liberal y un Senador del Opción Ciudadana.

En contexto mucho se habla, mucho se dice y mucho se critica sobre el manejo de la mal llamada ‘mermelada’, pero cuando ésta se materializa y se transforma en obras y progresos para las regiones se debe aplaudir (no como focas) sino en el buen sentido de la palabra.

Parece que en el departamento de Córdoba, hubiese una alianza para que todo los casos de corrupción que se destapen o sean denunciados en la región, se busque como chivo expiatorio a el senador ‘ñoño’ Elías y los verdaderos responsables se cubran bajo el manto de una red de impunidad liderada por un cuestionado locutor-periodista, al servicio de su jefe político.

En síntesis, critiquemos lo que se debe criticar, apoyemos lo bueno y cuestionemos lo que esté mal. Sahagún y muchos municipios de Córdoba, incluyendo Montería, están transformándose, esto hay que verlo, apoyarlo y resaltarlo, Mientras tanto todo confabulan en culpar al ‘Ñoño’ menos a Kiko y a doña Florinda.

El próximo domingo vengo con otra interesante columna que tratará sobre la actual crisis que vive el Partido Liberal capítulo Córdoba.

Me despido con una reflexión: ¡Seamos Felices a pesar de la adversidad!

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